lunes, 26 de septiembre de 2011

Impotencia


Este año me levanté exhausto, políticamente hablando, después de la des-ilusión que me produjo la candidatura de Antanas Mockus. Debo confesar que hice hasta el ridículo cantando arengas bajo la lluvia, no me quité mi camiseta verde durante semanas y me enfrenté, con vehemencia y alevosía, a mis amigos y familiares Santistas y para terminar en semejante estrellada. Seguí a Mockus hasta el borde del barranco, consciente de su fracaso, y lo vi caer mientras cantaba incoherencias y decía estupideces. En ese instante, y a sabiendas de las contradicciones que significaba estar en el Partido Verde, me quité la camiseta y me resigné a la siguiente máxima: "Hay que esperar lo mejor y prepararse para lo peor".

Y aunque estaba preparado para lo peor, realmente no ha sido tan malo. Santos no me inspira ni un ápice de confianza pero, evidentemente, no es Álvaro Uribe Vélez; ese que hoy se viste de verde y acompaña a Peñalosa promulgando valores y principios como la honestidad y la transparencia, y con JJ incluido, hágame el Hp favor. Santos ha hecho cosas dignas del discurso Mockusiano en vez del adalid de los Uribistas, como: la restitución de tierras, la ley de víctimas, las relaciones con nuestros países vecinos y un trato, muchísimo más respetuoso, con la rama judicial. Por eso, muchos de los seguidores del expresidente lo tildan de traidor. Por mí, que siga así, pues aunque tiene miles de lunares - entre esos su nefasta locomotora minera- hemos visto ciertos resultados absolutamente inimaginables en el gobierno anterior. 

Pero hoy rompo mi silencio con la única intención de reclamar acerca de las próximas elecciones. ¿Dónde está la urna de cristal señor Presidente? ¿Cómo es posible que, a pesar de que lo han denunciado medios como la Revista Semana y El Espectador, un tipo como Juan Carlos Martínez pueda poner en las próximas elecciones 106 alcaldes y 9 gobernadores? ¿Cómo es posible que 414 candidatos a alcaldías y gobernaciones tengan antecedentes penales? ¿Dónde está la contraloría y la procuraduría?

En este país ya todo es posible: tenemos un partido como el PIN, el cuarto más poderoso en el gobierno, que no es, ni más ni menos, el brazo político de la mafia, avalado en su totalidad por el expresidente. En estos días hemos descubierto que al presidente del Senado no le alcanzan sus 18 millones mensuales para tanquear sus dos carros pero eso no es lo grave, el descarado pidió inmunidad para los congresistas, pidió rebaja de penas a los para-políticos y ha sido investigado por sus vínculos con paramilitares. Y ese es el presidente del Senado!!!

Escribo este artículo con un gran sentimiento de impotencia, pues, aunque todo el mundo sabe que estas elecciones están plagadas de clientelismo y corrupción, el Estado no va a hacer nada para controlarlas; van a llegar los mismos y van a terminar en las mismas: robando.
Sólo quedaremos los mismos idiotas, de siempre, quejándonos en Twitter, y en un año, Julito en la W, va a denunciar todos los ladrones que dejamos elegir.... ¿Pero qué importa? si en pocos días estaremos viendo a las soberanas en las balleneras y ya habremos olvidado tanto alboroto... o no?

1 comentario:

  1. Santiago, gracias por su artículo. Cuando lo escribió, no sintió que no le alcanzaban las palabras para imprimir en ellas una ira profunda contra aquellos?. Es que por estos días me siento más seguro, de que no estamos preparados para la democracia.

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