miércoles, 1 de septiembre de 2010

EN DEFENSA DE LA VIDA

Ayer en el programa Hora 20 se planteó la discusión sobre la fiesta brava y entre los panelistas estaban, como es costumbre, unos a favor y otros en contra. Los argumentos en contra de los toros fueron débiles, no hubo una buena representación de los que estamos en contra de la Tauromaquia pero lo que fue vergonzoso y absolutamente lamentable fueron los argumentos a favor. Salud Hernández, española de buena cepa y Juan Gabriel Uribe conocedor a priori del "Arte Taurino" nos "deleitaron" con sus testimonios, los cuales pienso debatir con ustedes.

El primero, es que el toro de lidia ha sido creado por el hombre sólo para "Lidiar" o para peliar, que la naturaleza del animal es terminar luchando en la arena.
Aun no me han mostrado ningún estudio que demuestre las intenciones del Toro. Es absurdo decir que un animal "quiere" que lo torturen en la plaza. De antemano quiero decir que hasta el ratón más diminuto se defiende cuando se siente amenazado, la hormiga más minúscula trata de morder la pata de un elefante cuando éste trata de pisarla. No por eso la hormiga ni el ratón quieren enfrentar su destino en la lucha. La defensa, como en el hombre, es un acto absolutamente natural y legítimo; un acto de legítima defensa. Así que es absurdo ponerse a hablar por los toros y actuar pensando en pro de su voluntad. Además, en los dos millones de años que llevamos como homo-erectus hemos adecuado varias especies a nuestra naturaleza. Todos los animales domésticos dependen el 100% del hombre y si en algún repentino momento desapareciéramos, no todas las especies domésticas se extinguirían, mi pronóstico es que evolucionarían, como ha pasado en los últimos cuatro mil millones de años.

Dignidad. Salud Hernández decía que no hay muerte más digna para el toro que morir en una plaza peliando hasta la muerte y lo mismo aseguraba Juan Gabriel Uribe.
Me gusta la definición de Wikipedia acerca de la dignidad:

" La dignidad hace referencia al valor inherente al ser humano en cuanto ser racional, dotado de libertad y de ser creador pues las personas pueden modelar y mejorar sus vidas mediante la toma de decisiones en ejercicio de su libertad"

No veo por dónde Uribe y Hernández pueden meter la muerte del toro bajo esta definición. La dignidad es inherente al ser humano y no creo que podemos delegar dignidades. En la naturaleza, la muerte es algo natural y la dignidad de la muerte solo la podemos juzgar nosotros como seres humanos. No quiero ponerme en la misma situación de ellos al poner el caso hipotético que si yo le preguntara a un toro: ¿Cómo quiere morirse: en un matadero, de viejo en un potrero o bajo los acordes de una sevillana en la arena? No quiero sugerir una respuesta. El toro nunca me va a contestar!!!!! Pero bajo los mínimos conocimientos de biología buscaría que la muerte del animal no fuera dolorosa. La dignidad no entra por ningún lado.

Gallardía. "Es que es un hombre sólo con un capote contra un animal de quinientos kilos". Ojalá fuera así. Ojalá fuera un hombre contra un toro, él con sus pitones y el hombre con su espada. Pero al animal lo pican para que no pueda levantar demasiado su cabeza, le ponen banderillas para que derrame sangre y esté más débil. Lo estrellan contra el burladero y le hacen cualquier cosa para ponerlo en desventaja. Bajo esa igualdad de condiciones yo también me enfrento contra una manada de elefantes enfurecidos, sólo pido que antes me den F18 Hornet lleno de bombas de racimo. Cipote Gallardía !!

Arte. El arte es una palabra bastante efímera e imprecisa. En estos tiempos cualquier cosa puede ser arte. Al fin de cuentas el arte es una representación cultural demostrada de cualquier forma, y si nos gusta o no es una cuestión personal. Ya lo escribía Thomas De Quincey en su libro "El asesinato considerado como una de las bellas artes", cualquier persona puede ver arte en donde sea. Desde aquel que se perfora el escroto con piercings y se tatua el cuerpo, como aquel que se puede quedar viendo una escultura de Bernini. Cada uno disfruta de lo que sea, por grotesco que sea, pero lo importante es no pasar sobre los derechos de los demás y entre esos "demás" incluyo los animales. Estoy seguro que los romanos consideraban a los gladiadores representantes del arte de la lucha, al igual que el arte del espectáculo era representado por los leones que se comían a los cristianos y espero que algún día veamos las plazas de toros como hoy en día vemos el Coliseo.

Así que invito a los que disfrutan con el dolor de los animales o de las personas, que busquen otras actividades en las cuales no le hagan daño a nadie. Mastúrbense, dibújense los pezones de colores, jueguen con su pelo o sus testículos o aun mejor, vayan a un museo a la sinfónica o a cine, lean, pinten o escriban. Disfruten de la vida como un gran milagro y no la conviertan en un juego, porque bajo esa forma de pensar no es de extrañar que en un futuro algún megalómano con poder nos ponga las banderillas a nosotros simplemente por placer o por arte.

Espero comentarios.