miércoles, 17 de marzo de 2010

Tendencias Cromáticas

Nunca he seguido el fútbol porque nunca lo he entendido. Realmente no entiendo qué significa ser hincha. Veo en los noticieros de los domingos que los hinchas del Santafé se iban matando con los hinchas de Millonarios y el problema, evidentemente, no sólo es nacional. La violencia en el fútbol se ve por todo el mundo. Pero como lo decía anteriormente no entiendo qué significa ser del Santafé o del Millonarios, o de cualquier equipo. ¿Qué siguen? ¿Cuál es la ideología que plantean los equipos? Digamos que uno sigue a los jugadores, pero los jugadores los cambian cada año. No sólo eso, los jugadores de un equipo se pasan al otro y la gente sigue con su fanatismo por sus equipos como si nada. Me parece un poco abstracto seguir sólo un color o un escudo. Es una cosa un poco primitiva; "yo voy por los rojos, usted va por los azules y al final, si las cosas no salen como uno espera, nos podemos romper la cabeza por un problema simplemente cromático".

Siempre pensé que en la política las cosas eran distintas, que los partidos, de una u otra manera, se regían por distintos principios o tendencias pero cada día me convenzo de que la política funciona como el fútbol.

He conocido ciertos casos de personas que votaron por Arias simplemente porque es conservador, sin importar los escándalos de Carimagua o el AIS. He conocido personas que tildan de guerrillero al senador Robledo por militar en el Polo sin siquiera saben quién es o que ha hecho. Y si miramos dentro de la política podemos encontrar jugadores tránsfugas como en el fútbol. Noemí ha jugado ya con todas las camisetas. Fue conservadora con Betancourt, luego paso al liberalismo con Barco, Gaviria y Samper. Pasó luego al antiuribismo diciendo que si ganaba Uribe ganaba Carlos Castaño. Pero cayó en el Uribismo gracias a una embajada, le encantan, y ahora regresa al conservatismo mas su campaña se basa en la seguridad democrática del presidente Uribe.

El mismo Uribe empezó como neoliberal, luego creó su propio partido que aunque viene del liberalismo, tiene más compatibilidad con el conservatismo. Siguiendo con el Uribismo hablemos de Juan Lozano que fue el escudero de Galán, quien fue asesinado por pretender evitar que la mafia permeara la política. Ahora Juan Lozano es el escudero de los intereses mafia desde el Uribismo.

El mismo Gustavo Petro, uno de los senadores más respetables que tenía la cloaca del congreso, el senador que señaló casos como los de Mapiripan, los vínculos del hermano de Uribe con la mafia y los falsos positivos. Se quitó su camiseta de oposición y salió a votar por el oscuro procurador Ordoñez contradiciendo así todo lo que había hecho.

Hoy en día ser liberal, conservador, uribista, polista o cambista no significa nada. Es tan abstracto como ir por Millos o Santafé. Los partidos no tienen ningún ideal. Son simplemente escudos y colores. El cambio está en seguir a las personas y sus ideas. Personas como Robledo, Navas Talero, Mockus, Sierra Porto entre otros son los que hacen el verdadero cambio. Pero si he de jugar el mismo juego cromático he de confesar que mi color favorito es el VERDE.

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