jueves, 23 de abril de 2009

MANUAL DE VUELO ANTI - TERRORISTA


Hace un par de meses mi papá me regaló una navaja Suiza, me dijo que la tenía hace treinta años y que se la había regalado su abuelo. La navaja no tenía nada de particular además del valor sentimental, era una Victorinox roja, bastante pequeña,  traía unas tijeras, una cuchilla y una lima. Además de la punta se extendía una cadena y terminaba con una argolla para llavero. Realmente antes de ser una navaja era un llavero. La puse con mis llaves y recuerdo que me fue útil en un par de oportunidades, con las tijeras corte una de esas bolsitas de salsa de tomate que vienen con las hamburguesas a domicilio, de esas que en la esquina está escrito " rasgue aquí" pero curiosamente toca aplicarle 200 kilos de fuerza para rasgarlas. Y la usé para una ocasional limada de uñas de emergencia y nada más.

Recientemente tuve que viajar a Cartagena, llevé mi "llavero" en el bolsillo y viajé sin problemas. De regreso a Bogotá, cuando estaba pasando a la sala de espera, la señorita de seguridad me pasó una de esas canastas plásticas donde puse mi celular, un par de monedas, un encendedor y mis llaves, con la navaja. La señorita la identificó de inmediato, cogió la navaja y le sacó la diminuta cuchilla y luego miró a su compañero con complicidad. El policía cogió la diminuta navaja, la separó de mis llaves y me dijo con acento costeño: " No sabe que está absolutamente prohibido llevar armas abordo". Traté de explicarle que no era un arma sino un regalo familiar pero antes de que terminara mi discurso, el policía se acercó a una urna de plástico transparente y botó mi navaja dentro de ésta para siempre. Debo confesar que sentí nostalgia por la navaja, viéndola entre esos centenares de objetos que también le fueron decomisados a otros infortunados viajeros. Pero la nostalgia duró muy poco y se convirtió en curiosidad. Entre las amenazantes armas decomisadas se encontraban: Un kit de costura de Hello Kitty, unas tijeras con las orejas de Mickey Mouse, una pistola de plástico azul transparente, un prendedor, un par de palitos de comida china y cientos de cortauñas, entre otros. No había cuchillos, ni revólveres, ni AK47, ni kalashnikovs, ni machetes o trampas para osos. Parecía que esa norma antiterrorista iba dirigida a los niños y a despistados como yo. Entré a la sala de espera con el rabo entre las piernas y observando a los pasajeros empecé a ver potenciales armas terroristas en todos lados, los niños, los viejos, la misma tripulación las cargaban sin darse cuenta. Por ende se me ocurrió hacer este Manual  para prevenir a las aerolíneas sobre futuros ataques terroristas y sugerir unas soluciones para viajar más tranquilo.

MANUAL SOBRE POSIBLES OBJETOS QUE PUEDEN SER USADOS COMO ARMAS TERRORISTAS CONTRA LA TRIPULACIÓN Y LOS PASAJEROS Y DEL COMO SUPRIMIR EL RIESGO SIN INCOMODAR EL VUELO .

Me he tomado la tarea de meterme en la mente de un terrorista y del como procedería con los objetos que hay a la mano para subyugar a la tripulación.

1. OBJETOS CORTA-PUNZANTES

Sé que hay que tener una mente absolutamente ágil, perspicaz, al mismo tiempo morbosa y depravada para darse cuenta de la primera arma que hay a la mano, ya que no es muy evidente. Hay que ser medio genio y tener una gran capacidad de abstracción para transformar ese inofensivo utensilio en un artefacto letal. Me refiero a ir de hurtadillas hasta el carrito de licores,  robarse la botella de champaña y romperla contra el borde de un asiento. Se tiene de inmediato un mazo pesado corta punzante y lacerante. Si son varios terroristas, uno puede coger la de vino, otro la de vodka y otro la de los pus cafés. Así se arma un pequeño grupo armado que redimiría a la tripulación en segundos. También se puede hacer lo mismo con los vasos de vidrio, platos y copas que hay en primera clase. Sin contar por supuesto con los cuchillos y cubiertos metálicos. 

Solución: Suprimir por completo con las botellas y objetos de vidrio. Además de los cubiertos metálicos. Dar los licores y las bebidas en bolsitas plásticas al estilo BonIce. La misma solución para las comidas. Nada de comidas solidas. En alguna ocasión me dieron un sanduche en el avión que con el pan de dicho sanduche podía descalabrar a alguien. En conclusión: comidas liquidas. Una bolsita al estilo bon-ice de compota de hígado y una champañita en bolsita. Obviamente que no esté congelada porque todos sabemos que se puede hacer con un hielo. 

2.ARMAS TÉCNOLOGICAS

No me refiero a entrar al avión con misiles de racimo teledirigidos sino a otro tipo de armas tecnológicas. El acto terrorista se conoce como el "laptorazo" o "portatilazo" en castellano, también cambia su nombre dependiendo de la marca del dispositivo. Y se hace de la siguiente manera: Se abre el portátil, se hace como si se estuviera en pleno juego de solitario y apenas la azafata se acerque con los malditos jugos Hit, uno cierra el portátil y se lo rompe en la cabeza. Si se hace con un Hewlett Packard del noventa que pesaba como 12  kilos se le llama "jiulerpacarazo" y es el más eficaz.

Solución: Nada de computadores portátiles a bordo, si alguien tiene que escribir algo que lo escriba con Crayolas, obviamente toca prescindir de los esferos y lápices que son objetos punzantes. Si alguien necesita de algo más especifico como Excel las azafatas le entregaran una hojita con un cuadro de Excel estampado en negro para que ponga sus cifras y cálculos y si lo desea también lo pueda colorear.

 

3.ARMAS ESTRANGULADORAS

Son las más abundantes y las que la gente más ignora. Basta con un cordón de zapato o entrar al baño, quitarse el jean, enrollarlo y queda un artefacto estrangulador, aunque la vergüenza de estrangular a alguien en calzoncillos persuadiría a los talibanes.

Solución: Nada de ropa, sugiero batas de hospital color aguamarina de papel, para que no haya posibilidad de enrollarlas y en caso tal se rasguen fácilmente.

 

4. EL HOMBRE COMO ARMA

Los más entrenados terroristas no necesitan de ningún objeto para redimir a la tripulación, lo pueden hacer con sus manos o con sus piernas. Hasta hay algunos que podrían con el poder de la mente, hipnotizando y manipulando la voluntad de los pasajeros.

Solución: Camisas de fuerza debajo de las batas medicas, y que lleven los ojos vendados para que no haya posibilidad de manipular la mente de nadie. Esta solución nos complica los puntos 1 y 2 que se podrían remplazar de la siguiente manera: En vez de bolsitas plásticas al estilo BonIce para la comida y la bebida, sugiero vía ultra venosa, pero el hecho de que haya una aguja en el proceso peligra la seguridad de los pasajeros, así que mejor una sonda al estilo endoscopia directamente al estómago. Sobre el punto 2: Recomiendo el sistema con el que se comunica Steve Hawkins para poder comunicarse con las azafatas y en ese caso sí se podría manejar el Excel y el Word. Pero sé que puede ser muy costoso para algunas aerolíneas, por eso a las de bajo presupuesto recomiendo guacales y que vayan en bodega. Así la luz es un factor en contra de los maleantes terroristas pues no pueden ver nada y primero tendrían que soltarse de la camisa de fuerza, aunque hemos visto en la televisión como lo hacen de fácilmente, luego quitarse la bata azul de papel y luego salir del guacal. Aunque es poco probable, hay gente que lo puede hacer, si Houdini viviera sería su truco preferido. Por eso recomiendo además la sedación. "Aquí está su tiquete señora, por favor pase con nuestra auxiliar que la va a sedar, ponerle la camisa de fuerza y la sonda estomacal".  Luego todos dormidos en baticas azules entrarían por bodega cada uno a su guacal. Obviamente los guacales de primera clase vendrían espumados y con cuero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario