martes, 17 de marzo de 2009

Reinauguración parte 2


Se reinaugura, nueva sede, con elementos mucho más modernos y más dolorosos: potros eléctricos, Jacuzzis de Napalm  y cortes de sierra eléctrica al estilo  "Para", no se lo pierda!!.

 Sí, a lo que me refiero es al Infierno.  El pasado 27 de febrero el curita Ratzinger reabrió las sedes del infierno que habían sido cerradas por el Papa Juan Pablo II. Juan PabloII había dicho: " No se trata de un castigo de Dios desde el exterior, sino del desarrollo de premisas puestas por el hombre en esta vida". Pero a Ratzinger no le  bastó con ese castigo y lo reinauguró.  Además, con suscripción vitalicia o para toda la muerte, por decirlo de otro modo, porque aclaró que es eterno.  "Existe y es eterno para los que cierran su corazón al amor de Dios" Esta frase no puede ser más parecida a la famosa canción de carrilera: "Si no me querés, te rompo la cara con una cuchilla de esas de afeitar..." Evidentemente jamás podría querer a alguien así. 

 El comediante George Carlin decía en una de sus presentaciones: " La religión ha convencido a la gente que hay un hombre invisible que vive en el cielo, que ve todo lo que haces, cada minuto, de cada día. Y este hombre invisible tiene una lista especial de diez cosas que no debes hacer. Y si haces una de estas cosas, te tiene un lugar especial para ti, lleno de fuego, de humo, de ardor, de tortura,  de angustia, donde te vas a quemar, a arder, a sufrir, a atormentarte, a llorar y gritar  por los siglos de los siglos hasta el final de los tiempos ... pero él te ama."

Pero si podemos hablar de infiernos reales, tenemos decir que la enfermedad del sida es un infierno real. Infiernos que tampoco le son indiferentes a nuestro curita. El domingo pasado se promulgó sobre este tema: " el Sida no se puede resolver con la distribución de condones, al contrario aumenta el problema". También enfatizó que la Iglesia Católica está a la vanguardia en la batalla contra el sida y sostiene que su solución, "de vanguardia",  es: LA ABSTINENSIA. Y lo dijo en Yaounde, Camerún, país en el que mueren 54000 personas al año por esta enfermedad.

Dicen que los que no rezan van al infierno, entonces aquí va mi oración para salvarme de este terrible martirio: Dios mío, protégeme de todos tus seguidores.

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